martes, 28 de junio de 2016

Chile y el fútbol

Los chilenos ensimismados en una cancha
los pelotazos a otro nivel
desafíos van desafíos vienen
al menos detrás de un partido
Chile se mueve
En algo en mucho
el deporte sostiene a la faja de tierra esta
contaminada,poluída, devastada, descreída, desconcertada
puro Chile azulado ya ni cielo nos queda
menos aún flores bordadas en lugar alguno.
Pero si hay una brota hoy
ahí en el juego del cuadrilátero
donde se juega la pasión de multitudes
y por qué no algo en qué creer
un país entero
vibra
grita
sufre
gana
a otro cualquiera
Ya ni siquiera importa
al parecer de los humos acumulados
la alegría concertada de un nación entera
convocada al embobamiento y embeleso
que produce la selección esta
florida granada al tiempo
variopinta guerrera
imbatible
nunca desarmada
Tal vez sea
lo que a los chilenos falta
ya no en el deporte
sino en la vida nacional
cansada
violentada
rifada entre algunos proféticos
demagogos, comerciantes, encantadores
de lo que darse pueda
ni valles ni cordilleras
ni la larga costa -pacífica -
parecen asombrarse lo que ven y miran
desde lo alto desde lo hondo
la nación se ha vuelto dura
como peñasco
filuda punta de flecha
acaso bolsa amorfa
sorteada entre hábiles manos
tal vez solo una estrella
roma ya
sin sus cinco puntas
ni su brillo otrora
se ha caído a lo hondo
y ahí chapotea
morir ahogada tal vez le queda
Pero no.
Si en deporte da el ancho
el país y su mosaico
porque no ensambla
el esfuerzo humano..?
Puras brisas te han de cruzar también
falta que hacen
o moriremos ahogados de norte a sur
Tampoco habrá futbol en que creer
ni consulta constitucional que opinar
tal vez sea absurdo
tanto como creer
que las estrellas nadan en el barro.
Celebremos cuando corresponda
sin ahogarnos en un pais vituperado
de humo y aromas
de carnes y otros asaltos
incendios,robos y estudios
de comisiones, querellas y cuanto cuento
se ha inventado
hoy, como nunca
futbol que bien juegas
por un país unido
aunque sea por un rato
todos ilusionados.
Tanto como alguna vez fue
cantarle a los cielos azulados
los campos de flores bordados
y la estrella solitaria.
Hoy
Roma y para colmo caída
en medio de un enorme charco,
No es justo
no es fair play
no es parrilla de asado.
Bien por el futbol
el triunfo ascendente
falta solo
una estrella alta y digna
a la cual ofrendarle este nuevo triunfo
de sus chilenos deportistas
ahí arriba a lo alto
sin temores
sin vergüenzas
con esfuerzo y trabajo
harán levantar desde el barro
al menos la ilusión y esperanza
falta que hacen
a todo un país desencantado
cuando no
acaso
distinguir
lo oscuro del claro
lo alto de lo bajo
y también
lo justo de lo arbitrario
y de paso
poner a su estrella
ahi
donde siempre debió estar:
alto muy alto
brillando serena
al tiempo que extiende
su maternal manto.
Que guste o no
es otro canto.
No podemos tapar
lo que nos teje y tensa
lo que nos ha definido
por los años de los años.
Con su venia
con su offside.
(Y sin Jadue)
¡Viva Chile mi alma!

Amo y Criado de Tólstoi

Vasili y Nikita, rusos ambos. Amo y criado respectivamente. Uno, terrateniente y comerciante; el otro mujik. Un siervo de la gleba de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Pleno invierno y temporal desatado de viento y nieve; diez grados bajo cero. Una Rusia conmocionada por la dura sobrevivencia no solo de una monarquía de los zares sino también por una vida dura. Tanto en los poblados, para qué decir en el campo. Donde la estructura administrativa de el zar comienza a hacer agua o lo hará muy pronto y donde el gobierno de los nobles rusos comienza a verse como algo alejado de la verdadera realidad que enfrentan no solo los burócratas de la corona sino también todos los habitantes de esa enorme nación. Léase los hacendados, léase los siervos de la gleba parte de todos estos enormes inmuebles y a los cuales tienen atada su existencia y sobrevivencia.
La inclemencia del invierno, las enormes distancias, lo aislado de los villorrios y también la fatalidad si se quiere de ser rusos, de tener esa geografía y también esa cultura tan profunda y arraigada: la de la vieja y santa Madre Rusia. Internalizada ahí en cada ruso, más aún en los siervos del pueblo ruso. Los del campo. Los unidos profundamente a esa misma naturaleza y tierra y a sus estaciones. Unas que podrán marcar la diferencia incluso entre vivir y/o morir. Más aún si son pobres materialmente, sin privilegios de ningún tipo ni tampoco están adscritos a un buen padrecito o patrón bajo cuyo alero y propiedad puedan ser amparados al menos en unos mínimos. Tan mínimos que incluso casi les es indiferente si morir o no.
En este caso Nikita muestra un agradecimiento y lealtad hacia su patrón extraordinarios e incondicionales. Reconoce en él a pesar de todo protección. Una indispensable en el desamparo al que él y su familia están sometidos. El clima, la falta de alimento, pobreza material absoluta y cero derechos de ningún tipo, salvo aquellos que el “Padre” les conceda graciosa y como parte de su benevolencia humana, solo humana y muy humana habrá que reconocer.
Es aquí donde observamos a lo largo del relato de esta historia entre Vasili y Nikita también la confluencia de dos mundos o dos culturas. La de los mujiks o la gente del campo rusa y la de los nuevos rusos o pseudo burgueses, aquellos que comercian, poseen tierras y algunos privilegios dentro de la localidad que habitan. Es el caso de Vasili. Todo en sus dominios les queda entregado. Incluso las vidas personales y familiares de todos aquellos a quienes albergan en sus tierras sin condiciones, sin atenuantes y de por vida.
Así la liberalidad posible en Vasili no solo es una material sino –aparentemente– también moral. De este modo ambos hacen un recorrido no solo geográfico y en el tiempo en esta historia sino que además una travesía personal producto de la relación entre ambos y también de su propio discernimiento intimo e individual que va asumiendo diferentes acciones de parte de cada uno; contrariedades; contradicciones también, cada uno a su modo que no son sino una amplia paleta que nos muestra un repertorio humano de conductas no solo propias de un amo y su leal criado, sino que lo son también de dos culturas rusas existentes entonces. La de la vieja santa madre Rusia con sus campesinos y la de los nuevos emergentes, los hacendados y comerciantes de las localidades, que sin ser nobles van surgiendo en estos territorios y que indispensablemente poseen recursos materiales pero tan arraigados quizás a las convicciones de la vieja madre Rusia; su religión y humanidad, también su fortaleza y otras virtudes anexas.
El temporal desatado, los hace perderse, experimentar la vulnerabilidad aunque cada cual la enfrentará de modo diverso; incluso en algún momento no pueden comunicarse bien y también vuelven a experimentar el reencuentro del camino perdido.
Y hacerlo unidos sin diferencias –aparentes– aún cuando sus condiciones sean profundamente distintas. Al final en la narración pareciera imponerse la verdadera alma rusa, es decir lo más antiguo y ortodoxo que ambos poseen y los une por sobre cualquier cálculo mezquino, diferencia económica u otra disgresión de tipo social. Se auxilian en pro de no morir congelados sometidos al implacable clima, el frío y la enorme y vasta geografía rusa. Una que incluso se mostrará ruda, cambiante y traicionera en esta historia. Es ella la protagonista y el telón de fondo que sostiene, tensa y teje finalmente toda esta historia humana, profundamente humana –y quizás divina– de dos rusos. Uno sin pobreza material -Vasili-, amo; el otro, Nikita, mísero, materialmente y sin embargo, rico en humanidad. Una aparente paradoja y sin embargo termina imponiéndose la santa madre Rusia y su cultura al intentar sobrevivir ambos y Vasili cubrir con su cuerpo a Nikita, para así protegerse ambos del inclemente descampado y su furia. Y aquí no está claro si lo hace por salvarse a sí mismo desesperadamente o intenta honestamente bajo la convicción de proteger también a su fiel servidor protegerlo y cubrirlo de la nieve y el frío…
Por otra parte este padre vela por su siervo, y a la vez, tiene presente quizás en su inconsciente el antiguo mandato bíblico que dice: Nadie tiene más amor, que aquél, que da la vida por sus amigos… llevado ya a otra dimensión.
Ambos hicieron un largo recorrido bajo condiciones duras y adversas prestándose ayuda. El que era más fuerte materialmente y con potestad sobre el otro termina haciéndose servidor hasta la muerte de aquel –Nikita– que era su fiel servidor. Aparentemente el más débil.
Una Rusia siempre sorprendente no solo por su magnitud geográfica, cultural, histórica sino muy especialmente por el mosaico de sus gentes, desde las más modestas y sabias a su modo: los campesinos, pasando por los burgueses y hacendados hasta llegar a la nobleza reinante aún entonces en una monarquía que terminó aislándose en sus palacios, lejos de la contingencia y urgencia de esos mismos rusos a quienes decían servir y sin embargo abandonaron sea por una administración enorme e ineficiente finalmente; sea por la multiplicidad de factores económicos, climáticos, geográficos, culturales y religiosos que componían al enorme imperio. Uno que entraba ya en otro siglo y al que ya no le parecían bastar la estructura de los nobles encerrada en San Petersburgo y lo agrícola, alejado, pobre y muchas veces muy mal administrado por una burocracia y o nobles locales en decadencia que abusaban de sus privilegios concediendo casi ninguna urgencia a muchísimos asuntos que la población rusa requería y no se resolvían. Al contrario eran pospuestos una y otra vez .
El relato –casi profético– parece aventurar ya algunas claves que incidirían en la historia posterior rusa y el desencadenamiento de los hechos.
Sin embargo no bastaron ni La Madre Rusia ni el Zar o padrecito para poder contener el polvorín que ya comenzaba a gestarse y que culminaría luego con la matanza de la familia imperial para dar inicio a un nuevo siglo; al surgimiento de “nuevos rusos” e incluso instaurar en ellos –quién sabe– quizás una “nueva” alma, otra cultura, un nuevo modo de ser ruso y sufrirlo también.

lunes, 13 de junio de 2016

Restricción

El país esquizofrénico que somos......en horario hábil y de lunes a viernes.
"O sí , pero no......."
Así no extraña nada de nada: como.....
el subdesarrollo
el analfabetismo funcional y el otro
la mala educación a todo nivel
el resquicio legal como norma promulgada y publicada
la obesidad mórbida a todo nivel
el alcoholismo social y el otro
la infidelidad a todo
el oportunismo a lo largo y ancho y sus hijos y nietos
el negocio revestido de ropaje de ocio
la depresión no solo en valles sino como enfermedad efeméride del país
el endeudamiento
los sibaritas de fin de semana
el disloque y birlibirloque generalizado
disociación de medios y fines
la conversión de instituciones en púlpitos de lo que sea
el emprendimiento rebelde contra viento y marea
el alza sostenida del costo de la vida y los pingues sueldos y salarios fijos
la sociedad del "cumplimiento"
la olla de grillos del escándalo y su parafernalia propia: alimento de muchos y de un nuevo andamiaje
surgimiento de flora y fauna variopinta, emergente y diversificada, además de globalizada
teaching to the test hasta tener una población joven que no lee casi nada y no se desconecta de ningún aparato.
Escribimos y redactamos nada o casi nada: pura tecla y cápsulas.
Solo falta que solo rija entonces la excepción como norma.
El país de la anormalidad impuesta como norma contra viento y marea
El sentido común ha huido despavorido y con el también lo que el asegura al menos en mínimos aceptables.
Calles bidireccionales
Nada de perpendiculares entonces.
Tampoco diálogo respetuoso ni menos disensión ni menos discrepancia...nada de autonomías intermedias ni menos libertad en su sentido genuino. de todo lo demás siempre que sea resquicio y cumplimiento: todo.
Hasta hacer un sistema a la medida del despropósito, la desprolijdad y el caos.
Hoy sí, mañana no.
Así ¿quién resiste...?
Solo un ET.
Y no están avecindados aquí cerca del Mapocho ,ni en la larga angosta faja de tierra esta.
Además se les exige chaleco reflectaste para tenerlo en la guantera del auto......
¿Me comprende...?

Link emol: http://www.elmercurio.com/blogs/2016/06/13/42562/Restriccion.aspx